Día raro el de hoy.
Uno se jacta ante sus amigos de tenre las mañanas disponible, pero es que con mañanas como ésta casi que da lo mismo.
Ayer me acosté a eso de las 2 de la mafrugada. Estaba en el Ivisit y aproveché para saludar a gente que había en dos salas. Primero en una, y luego en otra... rutina para no perder el contacto.
Me metop en la cama y... me despierto. Me despierto que era las 12 del mediodía ya! Con un dolor de cabeza impresionate me acuerdo de que los Lunes por la mañana no hay nada especialmente interesane que hacer y decido seguir durmiento... O adoptar la postura de dormir, ya que yo soy de esos que una vez se han despertado ya no son capaces de conciciliar el sueño más.
Total, que se hace la 1 del mediodía y con un dolor de cabeza impresionante decido salir de la cama.
Maravilloso, no queda café y no tengo ganas de ir a comprar. Tampoco me veo con ganas de ir al bar de al lado de mi casa a gastarme un euro en un café.
Bien empezamos la semana, si señor. Espero que no todo sea así en lo sucesivo.
Buenos Lunes.
Tal y como explicaba en el artículo anterior, he instalado BeOSMax en el ordenador desde el que estoy escribiendo. BeOSMax no es, ni más ni menos, que una versión remozada con nuevos drivers del clásico sistema operativo de la compañía Be que dejó de tener soporte hace más de 5 años.
El sistema de por sí ha funcionado bien. Mi máquina es un IBM Thinkpad R40 y parece haberme reconocido perfectamente la tarjeta gráfica. El sonido parece funcionar, ya que al arrancar el sistema me propina un prominente campanazo...
El problema ha venido con la red. Éste sistema no ha sido capaz de detectar la tarjeta de red que lleva incorporada... no digo que eso esté mal (con Windows 2000 sucedió igual), pero ahora me tocará buscarme la vida en buscad de un driver para la controladora ethernet de Intel que llleva ésto... Y lo iré a buscar, cuando tenga ganas...
Ahora mismo estoy sobre mi camita, y lo único de lo que tengo ganas es de meterme dentro de ella.
Así que buenas noches.
Acabo de descargar de internet una imagen ISO de BeOSMax y la estoy instalando en el portátil. Hacía muchos años que no utilizaba BeOS y me hace ilusió ver cómo tirará en máquinas nuevas.
No soy muy optimista, ya que el hardware ha cambiado mucho desde entonces... veremos a ver.
¡Marvin! exclamó. ¿Qué estás haciendo?
No te sientas en la obligación de reparar en mi, por favor se oyó una voz monótona y apagada.
Pero ¿cómo estás, hombre de metal? inquirió Ford.
Muy deprimido.
¿Qué te pasa?
No lo sé dijo Marvin. Es algo nuevo para mí.
Pero ¿por qué estás tumbado de bruces en el polvo? le preguntó Ford, tiritando y poniéndose en cuclillas junto a él.
Es una manera muy eficaz de sentirse desgraciado dijo Marvin. No finjas que quieres charlar conmigo, sé que me odias.
No, no te odio.
Sí, me odias, como todo el mundo. Eso forma parte de la configuración del Universo. Sólo tengo que hablar con alguien y enseguida empieza a odiarme. Hasta los robots me odian. Si te limitas a ignorarme, creo que me marcharé.
Se puso en pie de un salto y miró resueltamente en dirección contraria.
Esa nave me odiaba dijo en tono desdeñoso, señalando a la nave de la policía.
¿esa nave? dijo Ford, súbitamente alborotado. ¿Qué le ha pasado? ¿Lo sabes?
Me odiaba porque le hablé.
¡Que le hablaste! exclamó Ford. ¿Qué quieres decir con eso de que le hablaste?
Algo muy simple. Me aburría mucho y me sentía muy deprimido, así que me acerqué y me conecté a la toma externa del ordenador. Hablé un buen rato con él y le expliqué mi opinión sobre el Universo dijo Marvin.
¿Y qué pasó? insistió Ford.
Se suicidó dijo Marvin, echando a andar con aire majestuoso hacia el Corazón de Oro.